Los sistemas de autoconsumo se clasifican en aislados o con conexión a red según estén o no conectados a la red eléctrica.

 

Sistemas aislados

El sistema aislado se utiliza para producir electricidad que se consume en el instante o se almacena en una o varias baterías eléctricas para un posterior uso.

Un sistema solar aislado se compone de paneles solares, inversor, baterías y regulador solar, que convierten la luz del sol en energía con la misma tensión que utilizan los electrodomésticos, herramientas de trabajo, motores, y otros equipos.

 

Sistemas conectados

El sistema de conexión a red vuelca lo que no se consume, a la red eléctrica. Esto permite obtener un suministro de electricidad con el mecanismo de compensación diferida, un sistema de compensación de saldos, gestionado por las compañías eléctricas, que descuenta de la electricidad obtenida de la red, los excesos de producción del sistema de autoconsumo.

 

Sistemas conmutados con la red

También se puede hacer un sistema conmutado con la red: bien con un conmutador aparte o integrado en el inversor, que conmutan la instalación solar con la de la red en 10 milisegundos; con lo que convertimos la instalación solar en una aislada. Hacen falta unas baterías con un poco de acumulación, lo que lo encarece la instalación en comparación con la de conexión.